Cambios posturales en el adulto mayor, ¿por qué son tan importantes?

claves de los cambios posturales en el adulto mayor

Los cambios posturales en el adulto mayor son fundamentales para su calidad de vida. Y más especialmente si es un paciente con úlceras de presión. Estas lesiones, conocidas también como escaras o úlceras de decúbito, las produce una presión ósea prolongada sobre piel y tejido. Por este motivo suelen aparecer en personas que pasan buena parte de su tiempo sentadas o encamadas. Veamos hasta qué punto son relevantes los cambios posturales en ancianos y qué ejercicios de control postural para adultos existen.

Los cambios posturales en el adulto mayor

Como decíamos, las úlceras por presión suelen darse en personas mayores, dependientes o con movilidad reducida. La permanencia durante horas en la misma posición y una mala circulación sanguínea son los factores clave que las propician. Aparecen en zonas como los glúteos, el hueso sacro, los tobillos, los talones, etc.

Los familiares deben conocer qué implicaciones conlleva esta dolencia. No obstante, son los profesionales los únicos capaces de asegurar el bienestar y el tratamiento más adecuado. Serán ellos quienes realicen los cambios posturales pertinentes enbeneficio de la comodidad del paciente. Estas acciones solo pueden realizarlas especialistas y personal cualificado para levantar el peso del usuario sin que sufra molestia alguna.

Si hablamos de personas encamadas, generalmente se recomienda su movilización cada 2-3 horas. Se alternan ambos lados (decúbito lateral), se les coloca boca arriba (decúbito supino) y semisentadas (posición Fowler).

Como suele ocurrir en la mayoría de los cuidados que requieren los adultos mayores, la personalización del servicio debe ser plena. Dependiendo de las circunstancias del paciente serán convenientes un tipo de movilizaciones u otras.

Ejercicios de control postural para adultos

Por supuesto, para que estas lesiones no aparezcan la prevención es la clave. Es muy recomendable que la persona anciana, mientras tenga un mínimo de movilidad e independencia, realice ejercicios. Con ellos podrá corregir la postura de la espalda, ganar en estabilidad y mejorar la orientación postural. Esta es la que nos permite relacionar las partes del cuerpo entre sí y con el entorno.

Asimismo, es habitual que tras una lesión cerebral el paciente experimente alteraciones del control postural. Al conllevar una pérdida de la estabilidad, puede disminuir drásticamente la independencia del individuo. En este caso, el ejercicio es también la solución para que recupere las habilidades motrices perdidas.

Existen múltiples ejercicios terapéuticos, de flexibilidad y fortalecimiento que los profesionales realizan junto al anciano para mejorar el control postural. La mayoría están enfocados a la práctica de movimientos similares a los que efectúan en sus tareas diarias. Este tipo de ejercicios de fisioterapia para personas mayores se entienden como actividades funcionales basadas en la corrección y control postural en bipedestación y sedestación: pedaleo con manos y piernas, paseos, acciones de levantarse y sentarse, subir y bajar por unas escaleras, etc.

claves de los cambios posturales en el adulto mayor
La realización de determinados ejercicios permitirán ganar en estabilidad y mejorar la orientación postural

En bipedestación

En este trabajo es fundamental la presencia del especialista en fisioterapia. Deberá controlar, asistir y ayudar en los siguientes ejercicios de coordinación y equilibrio:

  • Marcha estática en superficie firme durante 30 segundos.
  • Marcha estática girando la cabeza: caminando erguido, se parte de una posición inicial con vista al frente. A continuación, se empieza a girar lentamente la cabeza a ambos lados contando ocho segundos.
  • Subir y bajar escalones (con y sin ayuda).
  • Elevación de las rodillas y/o talones.

En sedestación

O lo que es lo mismo, sentado en una silla. Son muchos los movimientos que la persona anciana puede reforzar sin tener que estar de pie. Por ejemplo:

  • Inclinaciones laterales: sentado recto y con los pies apoyados en el suelo, se hacen inclinaciones hacia un lado y hacia el otro.
  • Elevaciones alternas de brazo: con la vista al frente y coordinando la respiración con el movimiento. Erguido y con las piernas en un ángulo de 90 grados. Se han de levantar los brazos todo lo posible realizando el ejercicio lentamente.
  • Torsión del tronco: con los brazos flexionados a la altura del pecho. Debe girar lentamente todo lo que pueda a un lado y al otro sin levantar las caderas.

Pero, ¿y cuando descansa?, ¿se sienta correctamente? Los adultos mayores suelen adoptar posiciones inadecuadas, en buena parte por un mobiliario inapropiado para sus condiciones. Además, en un alto porcentaje de casos, se supera el tiempo de permanencia (recomendado en 30-40 minutos).

Claves para la corrección postural

El especialista sabe como corregir la postura al sentarse del anciano. En general, trabajará con él para enseñarle y facilitarle la consecución de unas pautas básicas:

  • No arrojarse sobre la silla, sino inclinarse hacia delante y flexionar las rodillas.
  • Permanecer con la espalda recta y apoyada en el respaldo.
  • Repartir el peso uniformemente en ambas caderas.
  • No sentarse hacia delante, hacia un lado o deslizarse en el asiento.
  • Pies, rodillas y caderas en un ángulo de 90 grados.
  • Corvas tocando el borde del asiento.
  • Pies apoyados totalmente en el suelo o un banco.

Los cambios posturales en el adulto mayor son tan importantes como la prevención con ejercicios adaptados a sus capacidades. Tener el apoyo físico y emocional de profesionales fisioterapeutas es sinónimo de potenciar la salud de los mayores.

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